El equipo visitante sorprendió en los primeros minutos
del partido con una defensa poco ortodoxa: salieron con dos
marcas personales, una sobre Mario Sanz y otra a Sebastián
Álvarez. Esto hizo que el juego de Defensa, en ataque,
se tornara medio desprolijo. Los de Vicente López estaban
decididos a proponer un juego fuerte, ya que cuenta en su plantel
con un ex jugador de selección, Ignacio Palladino. Este
comandaba al equipo visitante en ataque con sus disparos exteriores.
Los de Varela de a poco le encontraron la vuelta a esa defensa
y consiguieron llegar al gol claramente. El primer tiempo fue
de gol a gol y ninguno de los dos se sacaba ventaja, pero igual,
los Halcones se fueron al descanso 13 a 10 arriba. La segunda
parte fue una copia exacta de la primera. Intercambiaban goles
y ninguno de los dos defendía bien. Pero el Defensa tenía
algo que el otro equipo no, el gran arquero. Marcelo Figgini
fue fundamental con sus intervenciones para ayudar a los nuestros
a despegarse en el marcador en algún pasaje. Más
a allá de esto el final nos mostraba una escena que mantenía
atentos a los espectadores allí presentes: faltaban 24
segundos, el tanteador 30 a 29 a favor de los varelenses y posesión
de balón para los nuestros. Movieron la pelota con el
fin de expirar el tiempo y faltando 8 segundos, una penetración
de Sebastían Benítez y gol. 31 a 29. Pero aún
quedaba tiempo para un tanto del visitante que no influyó
en el resultado y mostraba un 31-30 definitivo.